Ante la creciente presión internacional sobre el sistema financiero mexicano, Grupo Financiero Banorte activó una serie de medidas preventivas para blindarse contra posibles vínculos con el lavado de dinero.
La decisión llega luego del escándalo que estalló el pasado 9 de julio, cuando el Departamento del Tesoro de Estados Unidos y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) intervinieron a CIBanco, Intercam Banco y Vector Casa de Bolsa por presuntos nexos con operaciones ilícitas.
Lee también: Carlos Hank González, el banquero que sorprendió al mercado mexicano
Banorte de Carlos Hank González combate el lavado de dinero
Banorte, encabezado por su director general Marcos Ramírez, inició una depuración de cuentas y reforzó su tecnología para monitorear más estrictamente las transacciones de sus clientes.
“Estamos preparados para tomar acciones decisivas”, declaró Ramírez, al subrayar el compromiso de la institución con el cumplimiento normativo.
La intervención de la Red de Ejecución de Crímenes Financieros (FinCEN) de EE.UU. a mediados de año, provocó restricciones en transferencias y un control temporal por parte del Gobierno mexicano sobre las entidades implicadas.
Aunque no existen investigaciones abiertas en México, las autoridades financieras tomaron control fiduciario para evitar riesgos mayores en el sistema.
El endurecimiento de las medidas en Banorte también responde a la reciente decisión del Gobierno estadounidense de clasificar a los cárteles mexicanos como “organizaciones terroristas”, lo que eleva la presión sobre bancos para evitar ser utilizados por el crimen organizado.
La SHCP y la CNBV continúan supervisando la situación, mientras agencias calificadoras como Moody’s respaldan las acciones implementadas por el Gobierno y las instituciones afectadas, al considerarlas efectivas para reducir riesgos y mantener la estabilidad financiera en el país.
Lee también: Banorte incrementa sus ganancias un 6% en el primer semestre de 2025





